29/09/2011

Reencuentros (7/7)

– En cuanto Nuria vuelva, te quitará la mordaza y comeremos algo. Luego nos contarás qué has hecho con esa información y dónde la has escondido.

No le dio palabras de consuelo, ni mencionó que si se sometía a sus deseos todo saldría bien. Simplemente se tumbó en el sofá y encendió la televisión buscando entre las distintas cadenas unos informativos. Nuria no tardó en volver con una bolsa repleta de comida étnica, y nada más olerla, el estómago de Ren comenzó a retorcerse haciendo un ruido que la avergonzó. Zeke y ella pusieron la mesa como si estuvieran en su casa, conocían la ubicación de todo y Ren se dio cuenta de que habían estudiado completamente su casa. Nuria recogió la pistola y la colocó sobre la mesa, frente a su plato, luego empujó la silla de Ren hasta colocarla junto a la mesa. Desató las ligaduras de sus manos y la libró de la mordaza, cuando se sentó frente a ella, Zeke se acercó poniendo sobre la mesa dos fuentes, una con aperitivos árabes y otra con los kebaps. Seguir leyendo

28/09/2011

Reencuentros (6/7)

– Te he puesto sobre la alfombra para que tus forcejeos no alertarsen a tu vecina de abajo, una abuelita entrañable, pero creo que un poco sorda. Tenía la esperanza de encontrar los documentos de la Atlántida en tu maleta, ya que no los has dejado aquí. Pero cuál ha sido mi sorpresa al ver que no era así- Nuria suspiró mirando la estancia-. Así que tenemos un problema porque has escondido, mejor de lo que esperaba he de admitir, algo que yo quiero. Así que ahora- Nuria sacó teatralmente la Desert Eagle que llevaba en una funda cosida al interior de su cazadora- vamos a tener una conversación civilizada. Si gritas será lo último que hagas. ¿Está claro?- Ren asintió con la cabeza y Nuria la libró de la mordaza. Seguir leyendo

27/09/2011

Reencuentros (5/7)

Cuando Raquel vio a Gonzalo, apoyado contra una barandilla que delimitaba la acera, con las manos en los bolsillos, las gafas de sol y la pose de seductor nato, no pudo evitar sonreír desenfadada. Aumentó el ritmo de sus pasos y se dirigió a él, que la saludó con dos besos afectuosos, en los que su mano se colocó sobre la cintura de ella. Charlaron de camino al restaurante, ella lo notaba más cercano a ella que en la ocasión anterior, y respiró aliviada al suponer que él no había leído la entrada de su blog. La elección de Gonzalo la agradó, tras haber visto infinidad de veces Lo que el viento se llevó, su película favorita, había tomado como propia una de las recomendaciones que la negra Mami hace a Escarlata: las damas, en público, deben comer como pajarillos. La conversación que mantenían era distendida y agradable, ella no paraba de enviarle mensajes corporales mostrándole la atracción que él le provocaba, y a la que esta vez, también parecía corresponder. De forma discreta, Gonzalo llamó al camarero y le entregó su tarjeta de crédito sin preguntar a cuánto ascendía la factura. Seguir leyendo

26/09/2011

Reencuentros (4/7)

Al llegar a casa, Israel se encontró a Nuria esperándole. Sin darle más tiempo que el necesario para darse una ducha, ambos salieron a cenar a un restaurante griego. Israel aún no se había acostumbrado a salir con ella como acompañante, las miradas furtivas que recibía lo alteraban, aunque la atención constante y exclusiva que Nuria le dedicaba siempre conseguía hacerlo sentir seguro. Era una mujer preciosa, y aunque mayor que él parecía inmune al tiempo. Nuria se había sincerado con él al poco de conocerse, le había hablado de NAN, y demostrado que era algo real. Nunca le hablaba de sus misiones, al menos no con datos concretos, siempre decía que era lo mejor para él, e Israel la creía porque tampoco tenía otra opción. Estaba enamorado y había aceptado el tipo de vida que llevaban como pareja. Pasaban largas temporadas separados, pero una semana juntos hacía que él olvidases los meses que se había visto privado de la compañía de Nuria. Esta relación le había obligado a ser reservado con sus amigos, que no la conocían por deseo expreso de ella. Israel había renunciado a una vida común, al matrimonio, incluso a los hijos, ya que ella lo había dejado claro. Sin embargo, esto le importaba menos que perderla. Seguir leyendo

25/09/2011

Reencuentros (3/7)

De aquello había pasado ya mucho tiempo, cinco años en los que había aprendido lo suficiente para que Nuria lo tratase como a un igual. Sabía que había tenido suerte, ya que el resto de mentores eran mucho más estrictos y cerrados de miras, sin embargo Nuria le había enseñado que sentir era lo que permitía discernir el bien del mal, que a fin de cuentas, diferenciaba a los humanos de las bestias. Y esos sentimientos, que tras convivir con ella podía permitirse albergar, eran los que ahora lo atormentaban. No sabía si llamarlo presentimiento, premonición o, simplemente, intuición, pero no deseaba que Nuria tuviese que matar a Ren. Algo en su interior le decía que aquella chica les sería útil, y que no debían de deshacerse de ella, al menos por el momento. Pero cuando se trataba de Declan, Nuria no tenía piedad. Se giró en la oscuridad y pulsó un botón en su despertador, una tenue luz reflejó la hora y fecha en el techo, día dos de enero, siete de la mañana. Se acababa el tiempo, y tenía que hablar con Nuria sobre el tema cuanto antes. Seguir leyendo

24/09/2011

Reencuentros (2/7)

Los milicianos atlantes que ya han terminado su formación, contando con los conocimientos adquiridos en NAN y las misiones posteriores realizadas como parte de un equipo, están obligados a adquirir un discípulo que se convertirá en su compañero durante diez años. Los primeros cinco como alumno, el resto como un igual. Dado que uno de los puntos imprescindibles para que los equipos milicianos atlantes sean eficaces es la compenetración entre sus integrantes, los mentores tienen derecho a veto, que pueden ejercer tres veces, y que muchas veces enviaba a los aspirantes de vuelta a NAN escasos segundos tras su presentación, condenándolos a ejercer la docencia de los futuros milicianos, pero Zeke siempre se había crecido ante la presión y no quería ser un profesor. Seguir leyendo

23/09/2011

Reencuentros (1/7)

Los días fueron sucediéndose sin que a Zeke se le ocurriese una idea magistral para hacerse con los documentos sin tener que entrar en contacto con Ren: no sabían dónde los había escondido, si es que lo había hecho, y no tenían tiempo para seguir entrando en su casa furtivamente para probar suerte. A pesar de la educación que había recibido en NAN, cuyo objetivo fue extirpar cualquier tipo de sentimiento inoportuno de su interior, convivir con Nuria como mentora había cambiado su escala de valores. Ella era a la vez su guía y su compañera, pero a pesar de que en los equipos de la milicia atlante solía florecer una relación sexual entre los integrantes, un pacto no escrito que propiciaba la continuidad de la milicia atlante, Nuria era diferente, más de lo que los de arriba pensaban. Seguir leyendo

23/03/2011

Descarga hasta capítulo 5

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